Esta entrada me la debo hace días, pero en la continua vorágine de mi vida, la postergué hasta que finalmente pude estar más de un par de horas en mi hogar, dulce hogar.
"Bob Dylan es un viejo cuele brigido", así es como yo definiría las dos horas de la música más nítida, real y alucinante que he oído en vivo hasta ahora. Fue un concierto hecho para fanáticos, ya que se podía ver en los rostros de los miles de abc1 que aistieron sólo porque en la tarde de dicho martes no tenían mucho que hacer, cierto dejo de decepcion. Reconozco que afloró mi clasismo pa' arriba como dijo el profe Aedo, porque oí las conversaciones más lateras y falsas en la fila y en el asiento; por eso disfruté tanto mi siesta.
Me dolió un poco la guata, no paré de mirar la hora y los 10 minutos de atraso de me hicieron eternos. Pero apareció y era tal cual me lo imaginé, desde donde yo estaba, sus facciones todavia evocaban la imagen romántica, la instantánea clásica de su rostro delgado, su nariz, su cabello rebelde... Su voz tan potente y árida, a la vez. Y qué musicos, por la mierda, qué clase de sonidos poderosos provenian de esos hombres. La palabra clave era Extásis. Un extásis privado, imposible de compartir, no me imaginaba junto a alguien más ahi, no me imaginaba hablando de lo que vivia.
No sé, cosas más concretas, no sabría decir, no habia lugar en mi cabeza. Lo único es que este concierto, o más bien este viejo, muestra cierta verdad clara para comprender a otra persona clave, que no puedes esperar comprender, no sacas nada con anticipar, con exigir, con intentar atrapar lo inatrapable, de querer una explicación... simplemente hay quienes que no se someten a ningun tipo de convención.
Otra cosa diametralmente opuesta, es que tenia ganas de desarrollar una especie de columna que tratáse la volá de la antimina en situaciones cotidianas, concretas, casi que con nombre y apellido. Pero ahora se me quitaron todas las ganas, me agarró una nostalgia de esas de antaño.
"Bob Dylan es un viejo cuele brigido", así es como yo definiría las dos horas de la música más nítida, real y alucinante que he oído en vivo hasta ahora. Fue un concierto hecho para fanáticos, ya que se podía ver en los rostros de los miles de abc1 que aistieron sólo porque en la tarde de dicho martes no tenían mucho que hacer, cierto dejo de decepcion. Reconozco que afloró mi clasismo pa' arriba como dijo el profe Aedo, porque oí las conversaciones más lateras y falsas en la fila y en el asiento; por eso disfruté tanto mi siesta.
Me dolió un poco la guata, no paré de mirar la hora y los 10 minutos de atraso de me hicieron eternos. Pero apareció y era tal cual me lo imaginé, desde donde yo estaba, sus facciones todavia evocaban la imagen romántica, la instantánea clásica de su rostro delgado, su nariz, su cabello rebelde... Su voz tan potente y árida, a la vez. Y qué musicos, por la mierda, qué clase de sonidos poderosos provenian de esos hombres. La palabra clave era Extásis. Un extásis privado, imposible de compartir, no me imaginaba junto a alguien más ahi, no me imaginaba hablando de lo que vivia.
No sé, cosas más concretas, no sabría decir, no habia lugar en mi cabeza. Lo único es que este concierto, o más bien este viejo, muestra cierta verdad clara para comprender a otra persona clave, que no puedes esperar comprender, no sacas nada con anticipar, con exigir, con intentar atrapar lo inatrapable, de querer una explicación... simplemente hay quienes que no se someten a ningun tipo de convención.
Otra cosa diametralmente opuesta, es que tenia ganas de desarrollar una especie de columna que tratáse la volá de la antimina en situaciones cotidianas, concretas, casi que con nombre y apellido. Pero ahora se me quitaron todas las ganas, me agarró una nostalgia de esas de antaño.
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