miércoles, 23 de abril de 2008

You walk, walk, walk walk walk....


Un día de estos le voy a sacar una foto a la callejuela/callejón que infaltablemente debo recorrer todos los días para llegar a mi casa. Esa calle en especial, con su basura rancia, con sus grafitis, stenciles piantes, consignas políticas, con envoltorios de condones usados, donde una vez me encontré cien pesos, donde una noche corrí cagada de susto innecesariamente, donde cuando no pasan autos ni gente me pongo a cantar y a levantar los brazos, donde exploté y boté todo un día, la calle que a la cami le carga caminar y que a mi también antes, ha pasado de ser un no-lugar, de ser la calle despreciable, fea y sin veredas, que recuerda a pueblo chico que ni te molestarías en apenas meditar o pensar algo de ella, a ser un detalle en mis eternos jugos de caminata a la casa. Me preparo un poco para caminar en ella (¿o por ella, cómo se dice mejor?) , pongo una canción especial que defina o refuerce el matiz que ha tenido o va tener este día, en el pendrive y camino con lentitud. A su costado norte está el Motel con nombre de número y detrás del motel hay una casona con gallinas, un peladero creo y un cactus gigante que da tunas. Ricas las tunas... no sé las de ese cactus, pero ricas, en general.
Como antes La Florida no era más que el gran fundo de los Alessandri, esa calle (Jerónimo de Alderete) la hizo la municipalidad muy improvisadamente dado a que detrás de la última gran parcela que iba quedando se estaban construyendo muchas casas (como la mía...), estos caballeros accedieron a que les separaran el predio y paf! se hizo la famosa callecita. Gracias a que todavía existe ese parcela y por alguna razón que desconozco, la calle que debería conducirme en 5 minutos a Avda. La Florida está cerrada y estoy, por ende, obligada a caminar SIEMPRE por ese callejón, lo que antes me enrabiaba mucho. Ahora como le encuentro un sentido o más que eso, hallé la gracia y el motivo por el cual lo que a uno le gustaría a veces no es. Díganme egocéntrica (esa no es la palabra, pero decir, antropocéntrica es mucho más parafernálico y exagerado, pero en el sentido estricto de la palabra estilo yo-centrica, se acomoda) pero obvio que la otra calle no tiene que estar abierta, obvio que los Alessandri tenían que ser dueños de esas tierras que ahora son mi comuna y obvio que la famosa calle tiene que ser asi de piante como es... porque estaba hecha para que yo caminara y la amara como la amo. Esta decisiva verdad se merecía un espacio en el blog, que es como la extensión de mi vida siquica , de mi conciencia y sus respectivos superyós y mi despreciable ello. Se me ocurrió recien esa ida y creo que se ajusta a lo que este blog a devenido.
Contra todo pronóstico mi colón y mi estómago sobrevivieron dignos a mi último capricho consumado: la esperada Noche Mexicana/Cumpleaños-sorpresa-de-Linky, gestionada y soñada en mi mente tal cual fue llevada a cabo, que sin las movidas con la comida habría sido fatal. Yo no sé mentir, todo me delata porque nunca aprendí a esconder las cosas, pero todo salió como tenía que salir y fue piante. Además de que seremos las tías mas chochas y empalagosamente mamonas de la tierra.
Ando encontrando (buscando) poesía en todas las cosas que me pasan. La wea más poética que me pasó hoy fue una lluvia de hojas amarillas de un arbol (movidas artficialmente por un viejo piante que estaba arriba, pero la poesía también puede ser piante...) mientras sonaba "Cheated Hearts" acústica en mi audífonos. Eso y mi viaje solitario en una micro vacía bajo el increíble sol de las diez de la mañana.

La canción que sonaba hoy en el momento de la callejón era Maps. Puta que me gustan los YYYS, si yo tuviese perso, si yo fuese rockera, sería la Karen O... pero estudio antropología y cada día que pasa me contagia más el neohipismo. Si yo fuese Spike Jonze, también habría cambiado a la santurrona de la Sofia Coppola por una mina como esta.
Puta el video rockero, qué banda más única.


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