miércoles, 13 de octubre de 2010

Anónimos del mundo, uníos.

Si señores. Si bien el responsable directo y concreto es el señor Serrano, siempre tan cursi y dulce, ciertos comentarios (fuera del spam en ruso o armenio que recibo) me han puesto otra vez, en la misma posición de trasnoche y sacada de vuelta.
Re ordenar y re colorear todo. Realmente me gustaba mucho divagar por acá. Ahora, quizá he mejorado mi redacción y he afirmado con más fuerza mis pequeñas convicciones. Pero tal como leí por ahí, para empezar algo no se necesita un origen ni una explicación redonda y total, sólo basta con... partir con un punto de vista interesante de desarrollar. Con eso uno se ahorra promesas o absolutos a los cuales jamás se llegan y, simplemente, se sigue un hilo y nada más.
Hay lecciones que a regañadientes hemos de aprender: la muerte no implica necesariamente la ausencias, ni todas las ausencias traen muerte. Los colores que dan vividez a la memoria, a los relatos personales, caminan junto a uno por las calles de la ciudad real o de la imaginaria.

¿Cuál es su Beatle favorito? Y no me diga Lennon, porque ese no cuenta.

El mío, dijo lo siguiente: "Creo que la gente que realmente puede entregarle su vida a la música le están diciendo al mundo "Puedes tener mi amor. Puedes tener mi sonrisas. Olvida las malas partes, no las necesitas. Solo toma la música, lo grandioso, porque eso es lo mejor", y esa es la parte que yo doy".

La vida últimamente: nos dejó las burbujas que no sopló la Amalia, me presentó a Leonard Cohen, nos regaló a un Nacho por crear, ha esclarecido las lealtades y las esperanzas, horas y horas de cine latinoamericano, películas en blanco y negro en youtube, me hizo un espacio en el 124, me trajo"El Espejo", invitó a las musas italianas, identificó quien era el Sonny Corleone de nuestras vidas, estableció la certeza de quién es la niña más hermosa del mundo, me traerá una nueva y próxima hermana (con la cual caminar hacia al paradero y también soportar largas noches de antropología-antropologística), botas como las de Eleanor, un par de hermosas manos de artesano y toda la arcilla que era necesaria, todos los prados amarillos y rebeldes.

2 comentarios:

1 dijo...

eres mi unica seguidora

espero sea su unico amante

V dijo...

"la muerte no implica necesariamente la ausencias, ni todas las ausencias traen muerte". Que simpatico blog :)