jueves, 21 de agosto de 2008

Sex and the City

Si, bien puedo ir de Paul Auster a Carrie y de Carrie a Marc Augé.
Sex and the city, quieranlo o no, es una serie de culto.
Y no necesariamente por lo obvio o los lugares comunes con los que se suele hablar de ella: los zapatos, las confesiones sin verguenza y la "nueva" vida sexual de la mujer liberada.

La "serie de minas califas para minas califas" como bien apunto mi inagotable fuente de frases notables, permite hacer ciertas reflexiones personales. Creo que quizá todo grupo de amigas cree que es sus anécdotas son dignas de ser un símil de la serie, que una es Carrie y que ninguna jamás igualara a la gran crá de Samantha. Aademás de que no se puede hacer otra cosa que odiarlas sanamente, ya que sus vidas son en gran parte comer cosas dulces y ricas y tomar copetes bakanes.... mientras pelan con mucho conocimiento de causa y, vida!, se ven minas siempre.
Hoy mientras la Cami se desplazaba como un zombie por su falta de azúcar y la Daniela iba corriendo como siempre, compramos una caja para hornear un brownie (sin malicias) y nos instalamos a ver la serie de principio a fin.
¿Los resultados de la profunda reflexión? Soy un 70% Carrie y un 30% Miranda. A Miranda la he empezado a admirar y querer mucho, casi que igual que como he empezado a amar ese lado de mi misma: amo su neurosis de alumna destacada de Harvard, trabajólica e irónica. En la vida no emocional soy una Miranda asumida. Ahora, Carrie es otro tema; a veces latera, mamona y enrollada al máximo. ncluido el inatrapable de mr. Big, que es tan hijodeputa que me dan ganas de matarlo.
La cami sentencia que es un 50% Miranda (claramente ella hace respetar sus espacios personales...) 25% Charlotte y 25% Carrie.
La Dani es una cosa rara: a fines de los noventa todavía las etno-ambientalistas pro genero no existían en su expresión actual...
Y el consenso general fue que al menos un 10% de Samantha en la vida no estaría malo... Falta circo y falta dejar el sentimentalismo a un lado.
Creo que el trasfondo de este jugo es que en el algún momento de la vida logras toparte con ciertas mujeres. Yo que tiendo a amar todo terriblemente desde el principio, he aprendido tanto de ellas, que a gritos, llanto y bromitas irónicas tienen la paciencia de aguantar mi propia y personal neurosis, mis obsesiones, mi piantismos y mis ataques de ansiedad. Quizá la gracia es que me siento muy libre con ellas, como que.... puedo vivir y hacer mis cosas, aun sabiendo que estoy bajo su implacable jucio. de a poquito me ha entrado su manera de entender las relaciones humanas.

Necesitaba mi arranque gay.

El brownie finalmente no subió, se quemó un poco pero nos reímos y soñamos con nuestras vidas futuras y los pequeños placeres del ahora.



1 comentario:

Anónimo dijo...

por ahi tengo un manuscrito de como seria la version masculina o el equivalente de esa mugre...


y me aterra esa serie, porque producto de las altas dosis de todas ustedes de esa wa, hacen que al estar en desventaja numerica ante ustedes, uno solo deba guardar silencio o seras golpiado...


de a una? pfff... me las como con limon, chorizas..